
En la sierra de Guadarrama, por la parte noroeste de la Comunidad de Madrid, nos encontramos con una ruta recomendable para todos aquellos que les guste el senderismo y hacer una escapada para pasar el día, es la ruta de las Cascadas del Purgatorio.
Para hacer esta ruta se debe partir del término municipal de Rascafría. Saliendo del pueblo por la M-604, pasando por el Real Monasterio de Santa María de El Paular, se llega hasta el llamado “Puente del Perdón” que es donde se inicia el trayecto. Se recomienda aparcar el coche antes de llegar al Monasterio y luego ir andando, aunque también cabe la posibilidad de dejarlo en el parking de las Presillas de Rascafría previo pago.
Puente del Perdón frente al Monasterio de Santa María de El Paular
La ruta es de ida y vuelta, no es circular. El trayecto total es de unos 14km, con un desnivel de 315m, con un 70% del trayecto sencillo pero una parte final bastante complicada debido a la rocosidad del terreno. Lo normal es hacer todo el recorrido en unas cuatro o cinco horas yendo a un ritmo normal y haciendo algunas paradas breves.
El trayecto se puede iniciar desde el Puente del Perdón o desde el área recreativa de Las Presillas si se opta por dejar el coche en el parking. Toda la ruta está correctamente señalizada aunque conviene ir atento a los desvíos para no perderse.
Una vez se pasa del área recreativa, la cual tiene gran afluencia de gente en época veraniega, el camino se vuelve de tierra, pudiendo observar el arroyo del Aguilón a mano derecha, que en época de deshielo lleva bastante agua.
Arroyo del Aguilón
Según se va caminando se pueden observar vacas y terneros pastando por la zona, lo que hace las delicias sobre todo de los más pequeños.
Ganado pastando por la zona
Tras andar varios kilómetros, cruzamos el arroyo a través de un pequeño puente de piedra y una vez se ha pasado al otro lado vemos como el camino empieza a volverse ascendente. Una vez llegados a este punto debemos estar atentos ya que el camino empieza a bifurcarse y hay que seguir las señalizaciones para no perderse.
El camino de tierra termina al llegar a una finca con un pequeño muro de piedra que hay que bordear para seguir con el trayecto. A partir de aquí vemos como la dificultad del terreno comienza a complicarse hasta llegar a un punto donde hay que sortear bastantes ramificaciones y zonas rocosas, no recomendable para gente poco habituada a estos terrenos.
Finca a partir de donde se complica el camino
El camino hay momentos en los que desaparece pero debemos seguir pegados al cauce del arroyo para no perdernos.
Zona rocosa del trayecto
Llegamos a la parte final, compuesta por tres cascadas, dos pequeñas y una mucho mayor. Dependiendo de la parte del año en que vayamos el agua que cae de ellas varía bastante. La mejor época para verlo es durante el deshielo.
Primera cascada del Purgatorio
Un poco más adelante del primer salto de agua nos encontramos con la parte final del recorrido, en donde podemos ver rodeada de rocas las llamadas cascadas del Purgatorio desde un mirador construido para ello.
Segunda y tercera cascada
Para acceder al mirador se hace sorteando varias rocas en donde hay que tener cuidado, ya que puede ser un terreno resbaladizo dependiendo de la época del año. En las imágenes se puede apreciar la dificultad de esta parte final.
Zona del mirador
Desde aquí se volvería por el mismo camino hasta la parte inicial del recorrido, al no ser una ruta circular no hay otra opción posible.
Para disfrutar de esta ruta, del área recreativa de las Presillas, del Monasterio del Paular, de Rascafría y del resto de esta zona de la Sierra de Guadarrama, desde “Casasruralesymas” recomendamos reservar una casa rural para ir en familia y poder disfrutar tranquilamente, sin prisas, de todo ello. En esta página web podrá encontrar aquella que mejor se adapte a sus intereses.